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¿Cómo impacta lo que comemos en el medio ambiente?

Medio ambiente

Dieta sostenible ¿Cómo impacta lo que comemos en el medio ambiente?

Hoy sabemos cosas que nunca imaginamos saber, hoy las cosas se relacionan cada vez más; al final todo está unido, sin haber pensado en el impacto que esto conllevan en nuestra vida. Los alimentos significan mucho, siendo estos la mejor y potente forma de sacarle provecho a la salud humana y la sostenibilidad ambiental en el planeta. Sin embargo, los alimentos amenazan actualmente tanto a las personas como al medio ambiente.

Nuestro sistema alimentario y nuestras prácticas de consumo han conformado y transformado, desde la prehistoria, nuestro mundo y nuestras sociedades. En particular, los enormes avances en las prácticas agrícolas y los sistemas de almacenamiento, distribución y venta al por menor han hecho posible el crecimiento demográfico y una mejor alimentación para muchas personas, ¡y que bueno que haya sido así! Lo malo es que estos avances han acarreado también importantes costos.

La producción mundial de alimentos amenaza el equilibrio climático y la resiliencia del ecosistema, así como constituye la mayor causante de la degradación medioambiental y daño de los límites planetarios. En conjunto, el resultado es grave. Se necesita urgentemente una transformación radical del sistema alimentario global.

cuidado ambiental

Actualmente existe evidencia científica sustancial que vincula las dietas con la salud humana y la sostenibilidad ambiental. Es por eso que la Comisión EAT-Lancet, la cual es una organización sin fines de lucro coordinada por la revista científica The Lancet, reunió a 37 científicos líderes de 16 países en diversas disciplinas, incluida la salud humana, la agricultura, las ciencias políticas y la sostenibilidad ambiental con el fin de desarrollar objetivos científicos mundiales para dietas saludables y una producción sostenible de alimentos.

EAT-Lancet determino que han surgido una gran cantidad de trabajos sobre los impactos ambientales de distintas dietas, y la mayoría de los estudios concluyen que una dieta rica en alimentos de origen vegetal y con menos alimentos de origen animal proporciona beneficios tanto para la salud como para el medio ambiente. De hecho, el profesor Walter Willet, miembro de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la universidad de Harvard nos dice: “La transformación de dietas saludables requerirá cambios sustanciales en la dieta de las personas. El consumo mundial de frutas, vegetales, nueces, semillas y legumbres deberá duplicarse, y el consumo de alimentos como la carne roja y el azúcar deberá reducirse en más del 50%. Una dieta rica en alimentos de origen vegetal y con menos alimentos de origen animal confiere una buena salud y beneficios ambientales” 

Las nuevas recomendaciones dictan, en forma gráfica, que la mitad del plato, es decir que un 50% de la alimentación debe estar constituido de frutas y hortalizas, en gran cantidad y lo que representa mayor porcentaje de consumo. Luego le siguen los granos integrales, a continuación, proteínas de origen vegetal derivados de leguminosas, nueces y semillas, después están los aceites vegetales insaturados. Por último, están los azúcares añadidos como son la azúcar refinada, y los productos de origen animal y sus derivados.

Paralelamente, este nuevo paradigma implica crear dietas saludables y que estas sean al mismo tiempo dietas sostenibles. Para entender mejor este punto es importante analizar lo que una dieta sostenible significa, por eso, en el simposio científico internacional llamado Biodiversidad y Dietas Sostenibles: Unidos Contra el Hambre, organizado en 2010 por la FAO y Bioversity International, se acordó una definición de dietas sostenibles: “Las dietas sostenibles son aquellas que generan un impacto ambiental reducido y que contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional y a que las generaciones actuales y futuras lleven una vida saludable. Además, protegen y respetan la biodiversidad y los ecosistemas; son culturalmente aceptables, accesibles, económicamente justas y asequibles, nutricionalmente adecuadas, inocuas, saludables, y optimizan los recursos naturales y humanos”.

Sin embargo, para impactar positivamente en los sistemas y procesos naturales de los que depende la humanidad y que, en última instancia, determinan la estabilidad del sistema de la Tierra, se requerirá de una gran transformación en la producción y consumo de alimentos. Esto implica acciones inmediatas como un consumo de más plantas en la dieta y disminuir el consumo masivo de alimentos de origen animal y sus derivados.

Por esto, te invito, querido lector, a ser consciente de tu alimentación y de su amplia relación con el cuidado del ambiente. La conciencia nos permite enfocarnos, y el enfoque nos permite crear una realidad, bien dicen que donde pones tu atención eso es lo que crece. Porque la realidad, buena o mala, depende desde donde actuemos y decidamos concientizar. Al final, lo que te sirves en el plato todos los días impacta en tu salud y en el planeta ¿Lo habías pensado? Recordemos que somos parte de un todo.